Los trastornos mentales pueden adoptar muchas formas diferentes, afectando a la forma de comportarse, de sentir y de pensar. Las personas que padecen una enfermedad mental pueden llegar a sentirse tan mal o peor que otras que sufren una enfermedad física. Las causas para que aparezca un trastorno mental suelen ser una combinación de factores genéticos, del entorno social y de experiencias vividas. No tiene nada que ver con debilidad de carácter, ni son culpa de la persona. La conducta es anormal, cuando el propio individuo la considera extraña y no puede controlarla e interfiere en su funcionamiento en la vida.